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HEROES OF THE IMAGINATION
Las alas bailan en la tierra»
texto:
Adriana Colorado "la flaca"
fotografía: Esteban Soto
24.04.04.- Y el viento corrió a 1200 millas… hasta levantar
la tierra, en remolino, y alcanzar su punto máximo de
alucine, se estrelló contra el escenario.
El polvo fue semilla y las semillas hicieron al ser; y éste,
rodeado de bosque levantó su paso: se hizo danzante. De
la semilla retoñan niños que iluminan la faz de
la tierra; la tierra y el cielo son lo mismo, aunque sólo
los limite el horizonte de nuestra visión.
Héroes de la imaginación. Levantando pisadas.
Lo sientes en la sangre, y en la piel, lo sientes en los huesos
y en los chakras, las vibras bombean y nosotros vivimos. Lo sientes
en la vista, el arte lo sientes; lo respiras, con los poros,
con lo que esté al alcance humano, con la mente. Con el
cuerpo; con el alma.
Las musas suben al escenario, a fin de cuentas danzantes como
nosotros ¿cultura signos y espacios? Una misma noche;
un mismo momento; siete tonalidades distintas: una misma luz.
La nuestra.
Yo no miro con ojos indiferentes. La verdadera música
está en el alma de los niños... las diferencias,
las marcamos nosotros. La primera vista puede mentirnos, hacernos
jugar el juego. Entra Raja Ram, a primera vista los años
le pasan de largo; contrario a eso, su presencia me dejó sin
palabras...
Como el humo, la energía; el polvo. Las alas de las almas
se elevan. Si las luces nos cautivaran, podríamos observar
que somos uno. Siendo la música la que nos traspasa, no
importando quién seas o dónde te encuentras, hasta
las hojas del bosque se dejan llevar. ¿sientes la vibración?
Alrededor de 3000 personas, se elevaron junto a su música,
como olas palpitantes en la inmensidad; la gente; nosotros, nos
conectamos, y las sonrisas provocadas, desbordaban encanto etéreo.
Desaparece la luna plateada, nace el canto del viento, despierta
un ojo de luz, sobre el patrimonio del hueso tejido del tiempo...
y yo? sigo sin palabras, en el encanto de su fuerza viva...
A 1200 millas corría el viento. La música en vivo,
que escuchamos en ese momento, se asemeja a que un ente te toque
el alma, te lleve al centro del universo. Escuchar esta música
con fondo de amanecer fue intoxicarse de eternidad y trascendencia,
en ésta nuestra vida. Como el desborde de un milagro,
así lo viví en el cuero de la conciencia.
Que puedo decir de GMS, ya a estas alturas el aliento se me
fue a los pies. Su música fue como recibir respiración
de boca a boca, sin estar moribundo. De hecho, estando más
vivos que antes.
A pesar del sol que hierve nuestra piel, a pesar del fuego que
expira la tierra, a pesar de todo y nada, seguimos danzando con
caras cercanas a pesar de la diversidad de nuestros rostros,
seguimos mirándonos y reconociéndonos.
Habían ángeles en nuestra tierra, hubo ángeles
en la noche en el día y en la tarde, ángeles vestidos
de hombres, y ángeles vestidos de mujeres, pero sobretodo ángeles
con estela de niños.
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