| REVOLUCION& REIVINDICACION TAPATIA
La participación de
Nopal Beat en el Tecnogeist
texto: chass
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4:05pm Monumento a la Revolución,
Mexico D.F. - Observé mi reloj y caí en cuenta que
difícilmente alcanzaríamos a realizar la prueba
de sonido satisfactoriamente. El show debía comenzar a
las 5 en punto. Los organizadores me habían hecho llegar
la agenda del evento y nos insistieron mucho en que respetáramos
el horario, pero en ese momento estaba más bien enfocado
en el escenario. El evento consistía en una superficie
relativamente pequeña a unos dos metros por encima del
suelo justo al pie del Monumento a la Revolución. Toda
el área alrededor estaba cercada por agentes de seguridad
y una valla de acero. Se esperaban más de 30,000 personas
esa noche.
Arriba desde el escenario el panorama no lucia nada mal, salvo
por alguien responsable en el staff de producción a quien
se le había ocurrido hacer una amorfa pila de rieles y
soportes para las luces justo en el centro del entarimado para
montar un par de sets de iluminación desde ahí.
Estaba seguro que desde lo lejos se veía muy bien, pero
en ese momento estaba más preocupado por el espacio que
nos quitaba la escultura que en la estética neo industrial
que el autor buscaba. El problema era sencillo: los organizadores
subestimaron la cantidad de aparatos que los artistas en vivo
cargan con ellos; y uno de ellos éramos nosotros precisamente:
2 Teclados
2 Secuenciadores
2 Juegos de percusiones
2 Tarolas + sus respectivos platillos
2 Guitarras eléctricas
1 Bajo eléctrico
1 Consola de 24 canales y una serie aparatos y dispositivos que
de alguna u otra manera no dejaban mucho espacio para que además,
los Nortec (Fussible & Terrestre) tuvieran la tranquilidad
de montarse a sus anchas.
Por supuesto los organizadores objetaron cuando se dieron cuenta
que a una hora antes del show tanto Nopal Beat, como los Nortec
y Zombie Nation ya estábamos montados y perfectamente acomodados
pero faltaba un pequeño detalle: las tornamesas para los
Disc Jockeys. ¡Je!
4:45pm La planta de luz llega
a la carrera y hace las conexiones necesarias para que los artistas
puedan comenzar a hacer su prueba de sonido... aunque yo siempre
he tenido la duda si se trataba de hacer una prueba de sonido
o una prueba a los del sonido o si acaso ellos estaban haciendo
una prueba con nosotros. Para ser sinceros, estábamos muy
desanimados de cómo se perfilaba el audio para el evento.
5:00pm Algunas personas comenzaban
a reunirse frente al escenario. Había un par de malabaristas
que entretenían a la gente mientras terminábamos
la dichosa prueba. Los puestos de refrescos y elotes estaban casi
listos para la gran venta nocturna. En cuanto a nosotros, en el
escenario, nos sentíamos un poco desanimados. El sonido
no se escuchaba como nosotros hubiéramos deseado, no había
pantallas ni sistema de video, lo cual, además de dejarme
sin qué hacer, no dejaba con un show incompleto. Las condiciones
en general no eran las que más nos hubieran gustado, sin
embargo sabíamos que debíamos hacer nuestro número.
5:33pm Tanto los ingenieros
de sonido como nosotros acordamos que podíamos empezar,
además sabíamos que estábamos retrasados.
Dejamos un momento de silencio nos retiramos todos a la parte
trasera de la estructura metálica, lejos de la vista de
los espectadores. Nos deseamos suerte como es costumbre, Memo
salió al escenario y abre la noche del Tecnogeist con los
acordes y las percusiones de Tenacatita.
A partir de ese momento dejé de ver mi reloj, aunque sabía
que sólo contábamos con 45 minutos preferí
relajarme y disfrutar del show. El resto de los músicos
salió al escenario y demostró que no estaban ahí
por simple diversión, el objetivo era claro: queríamos
ofrecer a la gente una alternativa en un género que cada
vez se vuelve más popular. A los 15 o 20 minutos la gente
ya se había acercado al escenario y observaban meticulosamente.
La progresión de la selección musical que habíamos
hecho cobraba sus primeras víctimas; aquí y allá
la gente empezaba a moverse y brincar. El sonido nunca mejoró
para nosotros, aunque más tarde, después de la presentación
de Terrestre las cosas ya no lucían nada mal; el desfile
desde el Ángel hasta el Monumento de la Revolución
traía consigo a más 2,000 personas que se mezclaban
y fusionaban con la gente y la música en la explanada.
Entonces sentimos el giro de la fiesta.
6 horas después, cerca de las 3 de la mañana subí
a una de las torres de sonido donde podía ver un poco más
que desde el escenario; era un mar de gente. Desde ahí,
la conglomeración lucía realmente impresionante.
Sin una fuerte base podría calcular 30,000 personas brincando
y gritando al mismo beat. Sin lugar a dudas, lo más cercano
al Love Paraide en México y me agrada pensar que estuvimos
ahí y que formamos parte de ello.
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